Piel grasa
La piel grasa produce exceso de sebo, lo que genera brillo, poros dilatados y tendencia a imperfecciones como puntos negros y acné. Su textura suele ser más gruesa, pero envejece más lentamente gracias a su buena hidratación natural.
Piel mixta
La piel mixta presenta brillo y poros visibles en la zona T, mientras que las mejillas son más secas o normales. Requiere equilibrio: controlar la grasa sin resecar las áreas más delicadas.
Piel seca
La piel seca produce menos sebo de lo normal, por lo que tiende a sentirse tirante y áspera. Suele presentar zonas descamadas, poros poco visibles y un aspecto opaco que mejora con una hidratación profunda.
Piel sensible
La piel sensible reacciona fácilmente a factores externos como el clima o ciertos productos. Suele enrojecerse, arder o picar con facilidad, por lo que necesita fórmulas suaves y calmantes que protejan su barrera natural.
Tono disparejo
La piel con tono disparejo presenta áreas más oscuras o apagadas que el resto del rostro, a menudo por exposición solar, manchas o marcas de acné. Necesita productos que ayuden a unificar el tono, mejorar la luminosidad y proteger del sol para prevenir nuevas pigmentaciones.
Acné/ puntos negros
La piel con acné y puntos negros suele tener exceso de grasa y poros obstruidos, lo que provoca brotes e imperfecciones visibles. Requiere limpieza profunda y productos que regulen el sebo, exfolien suavemente y mantengan la piel equilibrada sin resecarla.
